• REVISTA MANTIS

Mapa corporal

Por Aldana Isusi -



Fotografía por Mora Garzón -

Cerca del codo, ahí donde la piel no tiene nombre concreto. Un lugar donde no nombramos nada, dónde parece no existir.

Fragmento de brazo que sólo es brazo.

Tantos rincones sin nombre.

Tantos rincones para chupar.

Tantos para lamer y frotar

contra una misma y otres.

Pedazo anónimo.

Pedazo no colonizado.

Pedazo no llamado.

¿Cuáles son los límites en dónde comienza y termina un pómulo?

¿Y una pantorrilla?

¿Y el dorso de una mano?

(Creemos que lo sabemos.

Yo creo que lo sé.

Son espacios delimitados arbitrariamente.

Sentidos como una sabiduría exacta.

Pero te invito a que con una lapicera marques, circules el pómulo. Sin pasarte ni un milímetro de más ni de menos.)

¿Cómo se llama la piel entre el pómulo y la oreja?

Quiero que me chupes ahí.

En ese espacio del mapa corporal donde no está delimitado.

Está difuso.

Tocame el hueco entre los dedos, entre los nudillos.

Terrenos inhóspitos.

No observados. Dejados de lado.

A veces te raspás la piel y ese espacio toma existencia.

¿Qué tal con excitarnos con esos fragmentos de cuerpo entre una parte Nombrada y Otra?

¿Por qué generalmente esto no sucede en nuestras camas, en nuestros baños, en nuestras terrazas o parques públicos?

Colonización corporal.

Colonización erógena.

La colonización está en todos lados. En las calles y en mi concha.

@2019 REVISTA MANTIS

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