• REVISTA MANTIS

La fresca rompió hervor

Por Tais Chiurazzi -


No es la primera vez que una publicidad aparece en los medios y desata polémicas por su contenido. En las últimas semanas la marca de cerveza Brahma presentó una publicidad de cerveza suave dirigida a quienes no les gusta esta bebida. ¿Qué imagen utilizaron para representar a les destinataries de esta bebida? La imagen de una mujer. La forma en que llevaron a cabo la idea fue cuestionable dentro de la coyuntura actual de lucha feminista. Se muestra que a esa mujer no le gusta la cerveza, sino que toma tragos de colores, por lo tanto la ahogan en el mar para darle su “bautismo cervecero”. Ante esta aberrante producción, las redes estallaron. La publicidad fue bajada del aire y las redes, acusada de violencia simbólica. Esta medida fue dictada por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. Luego, la empresa salió a ofrecer disculpas y explicó cuál fue la idea que quisieron llevar a cabo. Pero a este punto todo el mundo sentía un fuerte rechazo por la marca.


Esta historia viene desde los comienzos de la industria publicitaria. A partir de 1890 la cantidad de comerciales que circulaban empezó a aumentar en todo el mundo. Comenzaron a destacarse luego de la Primera Guerra Mundial las publicidades para la comercialización de los bienes durables. Las destinatarias y protagonistas de estas escenas eran, obviamente, las mujeres. Se las mostraba en la cocina o con la heladera. Desde los comienzos se hizo visible la construcción patriarcal de la mujer en la publicidad, y Argentina no fue la excepción. Las marcas de aquella época, sobre todo las de limpieza y cocina, encargaron a las mujeres estas tareas y el uso de sus productos. La figura femenina representada en esa época era un objeto más de consumo.


Ilustración por María Emilia Giordano -

En el ámbito de la publicidad, la forma en que se apelaba a les consumidorxs siempre sostuvo las desigualdades de género existentes en la sociedad. En sus inicios estaba dirigida a un público que era aquel que tenía el poder adquisitivo. El hombre era el proveedor del hogar, y por lo tanto tomaba las decisiones. Progresivamente las mujeres fueron ganando un lugar en nuestra sociedad: hoy estudian, trabajan y tienen poder de decisión. Aunque no hay que olvidar que la realidad no es igual para todas.


Para realizar un análisis más profundo sobre la cultura cervecera y el lugar que ocupa la mujer en este, entrevistamos a Karen, la fundadora de la Comunidad Cervecera de Mujeres Argentina, quien además de llevar esta comunidad adelante es psicóloga y da clases en la universidad.


¿Cuál es tu rol en la comunidad? ¿Cómo se te ocurrió fundarla? ¿Después vinieron el resto de las comunidades de los países hermanos?


—Empecé a construir la comunidad a mediados del 2017. La idea actual es muy distinta a la que tenía en ese momento, y calculo que va a seguir mutando. Estos cambios son muy positivos para el bien de todes.


Con respecto a cómo surgió la idea... A mí, particularmente, siempre me gustó la cerveza. Era mi primera opción entre el resto de las bebidas. El lugar que mis amigues y yo ocupábamos en el bar era cotidiano, un lugar que me gustaba compartir. Siempre íbamos al mismo lugar en mi barrio, y un día, charlando con elles, me hizo un "clic" sobre el papel que tenían o tienen las mujeres que toman cerveza. Las mujeres no estaban en los bares. Consumían cerveza pero no era tan habitual que estén en los lugares comunes. Tampoco estamos reflejadas en las publicidades. Esa responsabilidad viene de parte de la industria cervecera, ya que son responsables de los mensajes que transmiten.


Un día me pregunté “¿Cómo no se me ocurrió antes?”. A partir de ahí comencé a introducirme en el mundo de la cerveza sin saber exactamente qué iba a hacer. Lo que me dió fuerza es que comenzamos a comunicarnos con otras comunidades de latinoamérica que compartían los mismos ideales que nosotres. A partir de ahí, fuimos organizando los objetivos de la comunidad. Actualmente tenemos un equipo que se desarrolla a lo largo y ancho del país, con intenciones de que siga creciendo. Desde CABA, nos fuimos ampliando a los países limítrofes.


¿Cuál es el fin de la comunidad?


-—A partir de la relación por redes sociales con otras comunidades comenzamos a establecer objetivos. Uno de los principales es visibilizar a las mujeres en el ambiente cervecero. Las mujeres ocupan un montón de roles dentro de este mundo. No solo son consumidoras; son también productoras, emprendedoras, científicas. Se encuentran en todas las cadenas, y es importante demostrar que lo están. Actualmente tenemos una red en WhatsApp y día a día nos enteramos de más cosas que son importantes de mostrar. También queremos seguir sumando mujeres y disidencias para hacer crecer esta cultura incipiente en nuestro país.


Para poder realizar estos objetivos hacemos cocciones colaborativas. No importa cuál es el tipo de cervecería, puede ser industrial, a nivel casero, lo que sea. Además, realizamos encuentros para todes. Vienen personas de todas las edades, con y sin conocimiento sobre cerveza. No es necesario tenerlo para venir. Es un momento para poder motivar a otras a que puedan participar de este mundo apasionante. Para que no se queden simplemente en la roja, la rubia, la negra y la IPA. Conectando con otras comunidades es más fácil seguir creciendo, apoyándonos e informándonos para poder lograr una mayor igualdad en los espacios planteados.


En la portada de Facebook tiene una frase escrita que dice: "Pongámosle tetas al asunto". ¿Cómo surgió?


—Actualmente me estoy discutiendo esa frase, ya que por cuestiones de género es algo a replantear. Pero me sigue gustando. Nos encontramos discutiendo las disidencias a nivel comunidad. Estamos pensando otras formas de identificarnos a nivel género. Ahora estamos comenzando a visibilizar a las mujeres y seguimos distinguiendo hombres y mujeres. La frase se me ocurrió a mí, pero no descarto que haya un cambio.


¿Intentan cambiar el “estereotipo” de mujer que no toma cerveza solo por su condición de género y que tampoco se dedicaría a cocinarla?


—El estereotipo de mujer que está estipulado en la sociedad es erróneo. Hay muchos hombres que tampoco toman cerveza y está perfecto. Lo que se deben comenzar a transmitir en las publicidades es todo lo contrario a lo que hizo Brahma. Nadie puede obligarte a tomar nada. Cada une tiene que tomar lo que le guste, y eso no tiene un significado implícito, solamente es un gusto.


También hay una concepción errónea con la cerveza Honey al considerarla como una cerveza para mujeres. Se tiene que dejar de establecer una relación entre sexos y estilos. Esta cerveza tiene una graduación alcohólica mucho mayor a otras. La diferencia es que la miel la hace más dulce, suave y ahí, es donde la relacionan con nuestro “género”.


Esperemos que todas estas concepciones erróneas se puedan erradicar con información. Realmente no existe un estereotipo de persona que se relacione con el mundo de la cerveza. Por ejemplo, una de las cerveceras de nuestro grupo siempre nos dice: “Yo no me siento representada por el tipo de cervecera vestida de camisa cuadrille, escocesa. Soy de otro estilo, no de uniforme”.


Luego de todo lo que pasó con la publicidad de Brahma y leer su descargo en Instagram, ¿Crees que la mayoría de las publicidades de cerveza ponen a la mujer en un nivel inferior? ¿O es en todas las publicidades?


—Realmente no aparecemos en las publicidades porque no somos consideradas consumidoras. Nosotras somos el objeto a consumir. Aparecemos en las publicidades como accesorios. Muchas de estas se vuelven polémicas e infames porque dejan a la mujer en esa posición.


Brahma nos llamó la atención. El año pasado, días antes del día internacional del orgullo, realizaron una publicidad excelente acerca de la fecha. En casi todo el mundo las empresas sacan latas especiales o realizan campañas para el día del orgullo, pero acá no ocurre.


Lo que pasó con esta nueva publicidad es repudiable en todo sentido. Es exactamente el ejemplo de todo lo que no hay que hacer. Luego salieron a pedir disculpas, buenísimo. Lo que hay que hacer, para mí, son acciones reparatorias. Podrían informarse, capacitarse, en sentido de género y de cerveza también. La publicidad es horrenda en muchos aspectos, pero el enfoque que le dan es aún peor: “para los que no toman”, “suavecita”, “bautismo birrero”. Sería bueno que se informaran, porque son responsables del mensaje masivo que transmiten.


***


Es momento de hacerse responsables de los mensajes que se transmiten desde todas las comunidades publicitarias. La ola no se detiene. Ya no se aceptarán publicidades machistas, homofóbicas o transfóbicas. Es hora de escuchar a aquelles que no han sido escuchades y que tienen el derecho de expresarse. La mujer no debe ser representada como un objeto de consumo. La publicidad tal como la conocimos hasta ahora se va a extinguir. Cada colectivo luchará para que sus derechos sean reconocidos y hasta que eso no suceda este mundo estará al rojo vivo. La publicidad de Brahma debería ser un punto de inflexión en esta industria para poder repensar qué es lo que queremos ver representado y de qué manera.

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